Quiero solicitar vuestro perdón por mi falta de educación en esto de contestar a vuestros comentarios. No es mi estilo el silencio ante quienes me valoran, animan y premian.
En esta ocasión tengo una razón de peso para esta sequía de agradecimientos e incluso de nuevos textos que como veréis han disminuido en cantidad.
Ando un poco liado trabajando en una recopilación de mis poemas con vistas a presentarlos para algunos premios literarios por si acaso sonara la flauta.
Llevo años, muchos años dejando que, pedazos, rincones, esquinas y escondites de mi corazón inunden de letras distintos espacios según el momento.
Son poemas que guardan en su intimidad auténticos trozos de mi más profunda esencia y es por eso que los quiero trabajar, por pulir su estilo, suavizar sus esquinas, sombrear sus luces y encender sus penumbras.
No es un trabajo de cara a la galería el que quiero realizar sobre esta parte esencial de lo que es mi vida desde hace unos años. No busco el premio, el reconocimiento, el sueño de sueños, el escalón añorado en una ascensión que solo tiene sentido se consigo perpetuarla de honradez conmigo mismo.
Esto es importante no cabe duda.
Sino no fuese así no estaría en este momento contándoos esto.
Pero sabiendo esto, no he aceptado este reto solo por el reconocimiento final a la hora de valorar un mejor o peor modo de desnudar mi interior, no por el premio concedido a un mejor o peor estilo literario del que estoy seguro que adolezco.
Lo que quiero es verme desnudo en interior y poder reconocerme siempre en aquel conjunto de letras que han ido delimitando mi contorno, mi silueta. Lanzar la mirada como una flecha desde la ballesta asombrada de este que aún hoy pretende su adolescencia y reconocerme en la herida, en la sangre, en la alegría, en la nostalgia, en aquel cúmulo de sentimientos que he ido sembrando en los surcos de unos pocos folios que han sido compañeros de camino hacía la expresión de lo mas hondo.
Por todo esto, solicito vuestro perdón si no os atiendo como vosotros me habéis atendido a mí durante todo este tiempo de trabajo y creación conjunta.
Espero que este silencio no lo sea del todo, que de noche en noche una lagrima, una sonrisa o cualquier acontecimiento diario, me toque allá en el centro donde se derrama la necesidad de transformar el lenguaje y los dedos me pidan recorrer el papel en blanco para mancharlo de arrobada hambre de escritura.
Os leeré, como hasta ahora, a todos, e intentaré dejarme ir en el comentario para infundir ánimos, para dar las gracias por un café calentito, por valorar una imagen que puede arrastrar una sonrisa o unas lágrimas sentidas en el alma.
En fin que no pienso olvidaros, que me tendréis, tal vez en pausa pero que me tendréis de cualquier modo.
Saludos.
PAZ
... y se detuvo bajo la sombra para calmar su sed 
Hola!
Pues parece que nadie te ha leído... ! Jajajajajaja!
Si quieres, puedes visitar mi blog, te divertirás!
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Lo voy actualizando constántemente...
Saludos!